El cañón es un acumulador de energía compuesto por una válvula de disparo de descarga instantánea y un depósito de almacenamiento de fluido a presión (aire comprimido). Su función consiste en deshacer puentes, incrustaciones y bloqueos de materiales sólidos granulares o pulverulentos, orgánicos o inorgánicos, mediante ondas de choque que actúan directamente sobre el material obstruido sin hacer vibrar las estructuras.