El cañón es un acumulador de energía compuesto por una válvula de disparo de descarga instantánea y un depósito para almacenar fluido a presión (aire comprimido, Pmáx. 10 bar).
Su función consiste en romper puentes, incrustaciones y bloqueos de materiales sólidos granulares o pulverulentos, orgánicos o inorgánicos, mediante ondas de choque que actúan directamente sobre el material obstruido, eliminando la formación de puentes y canales sin hacer vibrar las estructuras.
Los cañones AIRFLASH® se caracterizan por:
Potencias medias y altas.
Ideales para funcionamiento intensivo y continuo.
Aptos tanto para zonas frías como para zonas de altas temperaturas sometidas a radiación térmica.
Desde potencias bajas hasta altas.
Bajos costes de operación y mantenimiento.
Específicos para aplicaciones a temperatura ambiente.
Potencias bajas y medias.
A petición del cliente también pueden fabricarse: